Este año por fin la May consiguió convencerme y nos fuimos el jueves santo a ver la madrugá en Sevilla. El plan era el siguiente, descansar el jueves, acostarnos tempranito y a eso de la 3 o 4 de la mañana, ya de viernes, tirar pa Sevilla (200 km desde Málaga) y ver que era aquello. Asà que eso hicimos, el jueves no fuimos a ningún lado, no tomamos café por la tarde y temprano a la camita, aún asà nos costó quedarnos dormios, somos almas nocturnas, y eso de acostarse temprano no nos termina de molar. A las 3 sonaba el despertador, y después de despertarnos y tomarnos el primer café del dÃa, a las 4 estabamos saliendo por la puerta de casa en dirección Sevilla.
A las 6 menos cuarto (ejem) estábamos aparcados al lado de la estación de autobuses de Prado de San Sebastián, muy cerquita de la catedral. Tuvimos mucha suerte.
Lo primero que nos llamó la atención al salir del coche fue el olor a azahar, es un olor estupendo que ya nos acompañó todo el tiempo.
Como estábamos cerquita de la catedral, fuimos a ver la procesión del Calvario, que estaba por allÃ. HabÃa muy poquita gente y nos pudimos colocar pegados a la valla del recorrido oficial y vemos entrar en la catedral tanto al cristo como a la virgen.
No tenÃamos ni plano, ni na, sólo un papel impreso de los horarios y recorridos a groso modo. Por tanto decidimos estrenar la tarifa plana de Internet en el móvil de May y guiarnas con google maps, sà somos unos frikis, y eso que aún no he dicho que May fue actualizando su facebook durante la noche.
Era tarde y se nos escapaba el Gran Poder, Big Power para nosotros esa noche, asà que tuvimos que correr para verlo, no me digais donde que no controlo ná.

A la vuelta nos dio tiempo a tomarnos un café y unos churros y quemarnos la lengua con el café. También pudimos ver encerrarse a la hermandad del Calvario, un encierro muy distinto a los malagueños, aquà llegaron y tal como venÃan pa dentro.

Ya habÃamos tachao 2 de la lista, aún nos quedaban 3, el Silencio ya nos lo perdiamos. El siguiente era la Esperanza de Triana. Nos colocamos to bien antes del puente de Triana. Y allà estuvimos más de media hora esperando al Cristo de las 3 caidas, que es una mihita de grande y mu chulo. Pa la virgen decidimos ir a buscarla, porque no Ãbamos a estar más rato de pie, la gente lleva unas sillas plegables mu apañas, pero nosotros no tenÃamos ese gadget, todo se andará. Menos mal que fuimos a buscar a la virgen, porque estaba en El Baratillo, junto a la plaza de toros, y allà la vimos.

De nuevo en ruta fuimos a buscar a la procesión de Los Gitanos, nos costó un ratillo, ya que no conocemos mucho Sevilla y tuvimos que mirar mucho el movil y preguntar bastante. Al final los encontramos en una zona mu chula. El cristo los vimos en una plaza, otra vez no pregunten

Y a la virgen fuimos a buscarla, al final la encontramos en un recoveco mu chulo, donde tenÃa que dar 3 giros en muy poco espacio. Allà nos gustó especialmente la música y el paso que llevaban los costaleros al ritmo de la música.

Ya sólo nos quedaba la Macarena, pero como eran las 11:30, tenÃamos algo de hambre y no se encerraba hasta las 2, decidimos parar a tomarnos un molletito de jamon serrano y un café. En el bar habÃa una tele, y allà vimos como retrasmitÃan jsutamente la Macarena. Vimos al Cristo en un arco y dijimos, pues ahora vamos a buscarlo.
Tras desayunar nos pusimos en marcha, vimos la cola de la virgen y decidimos adelantar en busca del cristo. Venga adelantar y adelantar hasta que llegamos al arco, que resultó estar en la entrada de donde se encierra. Vamos que nos perdimos al cristo, que ya estaba encerrao y que a la Macarena aún le quedaba hora y media por llegar. Nada, vuelta sobre nuestros pasos y esperar en una esquinita la llegada de la Macarena. Ya iba haciendo calorcito, nos pilló un tiempo estupendo, y pudimos ponernos en camiseta y a mi me dio para quemarme la chota.

Nazarenos lleva delante Sevilla entera, y tras esperar un poquito llegó la Macarena, justo donde estábamos le cantaron una saetá y escuchamos una levantá, al cielo con ella!!!!

Después de eso, nos tocaba volver al coche, cosa que conseguimos sin casi problemas, previamente un poquito de zumito de frutas pa reporner fuerzas, y tirar pa Málaga.
En conclusión, un muy buen rato que echamos en Sevilla, conociendo su semana santa, que es digna de ver, con cosas muy bonitas y disfrutando de lo que te ofrece. Muy recomendable.
Besos para tod@s
Manolo